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Conocimiento e intervención multidimensional del TEA

Revista núm. 23 - Enero/Junio 2018

Detección de metales pesados mediante el examen de mineralograma realizado a los pacientes con TEA, en el periodo 2010-2016

Heavy metals in patients submitted to mineralogy test during the period since 2010 to 2016 

Adriana Mendoza de Zamora[*]

Dra. Adriana 200px

Resumen

El Autismo, conocido también como Trastorno del Espectro Autista (TEA), se puede definir como una alteración del neurodesarrollo, el cual tiene su expresión en la primera etapa de la vida (Sovenia, 2000), encontrándose en la literatura múltiples teorías sobre sus posibles causas, pero ninguna de ellas se presenta como única o principal, no presenta discriminación en cuanto a raza o condición social, pero sí en cuanto a sexo, con una relación de cuatro varones por cada niña.

Muñoz, Salvadó et al. (2006), indican que en el año de 1943 se reportaba una incidencia de 1 por cada 10,000 nacidos vivos, y para el año 1990 se reportan una incidencia de 1 por cada 150 nacido vivos (Martínez y Clavera, 2003), evidenciándose un incremento de forma exponencial; por tal motivo múltiples investigaciones se han dedicado a buscar la causa del autismo, planteándose diversas hipótesis al respecto, entre las cuales se encuentran causas de origen genético además de factores inmunológicos y ambientales (Molina, 2010).

Dentro de los factores ambientales se habla de la intoxicación con metales pesados como lo son plomo (Pb), mercurio (Hg) y aluminio (Al), frecuentemente encontrados en los pacientes con TEA y relacionados con las alteraciones neurológicas que ellos padecen (Negrón, 2000).

Para poder determinar la presencia de metales pesados en el organismo existen diversos métodos, como las pruebas de sangre y exámenes de cabello, entre otros; uno de los más usados en los pacientes con TEA es la evaluación mediante el mineralograma que consiste en examinar porciones de cabello mediante espectrometría de vapores al frío para determinar la presencia de metales pesados, se utiliza este tipo de muestra por ser de fácil acceso y poco traumática para en este tipo de pacientes. Excreción en cabello que representaría la exposición en los últimos 3 meses.

Abstract

The autism known as TEA as well is defined as an alteration of the neuro-development during the first phase of the life. There are several theories about the possible causes, but no one is unique or principal. This affection is multifaceted, and it can be present in any race or social level, but more frequently in males with a fact of four boys / 1 girl.

Since 1943 Dr. Kanner L, Australian psychiatric, defines the autism as "Autistic Disturbances of emotional contact”. In 1943 the autism rate was 1 x 10.000 (Muñoz, Salvadó et al., 2006), in 1990 the rate changes to 1x150, Martínez y Clavera (2003), shown a high increase of this condition. Many investigations has been made in order to establish the cause of the autism, with no specific result, but could be genetic, besides the immunologic and environmental factors (Molina, 2010).

Regarding to the toxic environment, some heavy metals are frequently found in the patients with TEA condition, as PB, Hg, Cd, Al, which cause the neurological dysfunction they present. 

There are several tests to determine the presence of heavy metals in a patient with TEA condition. The blood test and the hair test called MINERALOGRAM are the most frequently used.  The hair test is a spectroscopic of cold steam in order to determine the presence of heavy metals. This procedure is easy to do with no traumas for the patient.

Palabras clave: trastorno del espectro autista, mineralograma, mercurio, aluminio, plomo.

Keywords: autism spectrum disorder, mineralograma, mercury, lead, aluminium.

 

Según Sovenia (2008), el Autismo, conocido también como Trastorno del Espectro Autista (TEA), se puede definir como una alteración del neurodesarrollo, el cual tiene su expresión en la primera etapa de la vida, encontrándose en la literatura múltiples teorías sobre sus posibles causas, pero ninguna de ellas se presenta como única o principal. Se conoce entonces, como una afectación multifactorial; no presenta discriminación en cuanto a raza o condición social, pero sí en cuanto a sexo, con una relación de 4 varones por cada niña que presenta dicha condición.

Muñoz, Salvadó y otros (2006), indican que desde el año de 1943 el Doctor Kanner, psiquiatra de origen austriaco, utiliza la definición de autismo en su trabajo Autistic disturbances of affective contac (Trastorno autista del contacto afectivo), estudio realizado en 11 niños, que compartían características similares como lo eran un aislamiento extremo, descrito como extrema soledad autística, alteración del lenguaje en cualquiera de sus presentaciones, conductas e intereses muy limitados y falta importante de la interacción social, entre otros. Para la época de Kanner se reportaba una incidencia de 1 por cada 10,000 nacidos vivos, para el año 1990 se reportala incidencia de 1 por cada 150 nacidos vivos, Martínez y Clavera (2003). Diversas investigaciones se han dedicado a buscar la causa del autismo, pero hasta la actualidad no se ha logrado conseguir una causa única como responsable de este padecimiento, se plantean diversas hipótesis al respecto, entre las cuales se encuentran causas de origen genético además de factores inmunológicos y ambientales (Molina, 2010). De la misma forma, dentro de los factores ambientales se habla de la intoxicación con metales pesados como plomo (Pb), mercurio (Hg), cadmio (Cd) y aluminio (Al).

Factores no hereditarios pueden afectar a los genes en su forma de expresión y esos factores son generalmente ambientales, por ejemplo un tóxico ambiental puede afectar a un gen de tal forma que deje de funcionar (Dufault R. J., Gilbert et al., 2017).

La prevalencia del autismo no ha parado de crecer. Aunque se dice que esta prevalencia está relacionada a mejor diagnóstico, a la alimentación y tóxicos ambientales, esto no explica el aumento exponencial (Xu, G., Strathearn, L., Lui, B., Bao, W., 2018).

Para poder determinar la presencia de metales pesados en el organismo existen diversos métodos, como son las pruebas de sangre y exámenes de cabello entre otros, uno de los más usados en los pacientes con TEA es la evaluación mediante el mineralograma que consiste en examinar porciones de cabello mediante espectrometría de vapores al frío llamado Doctor`s Data (2000), con el fin de determinar la presencia de metales pesados, se utiliza este tipo de muestra por ser de fácil acceso y poco traumática paraeste tipo de pacientes.

Según el Dr. Bidstrup (citado por Vargas, 2000), desde el siglo XIX se vienen reportando casos de intoxicación por metales pesados, entre los que se encuentran el mercurio y el plomo.

El límite máximo de plomo permitido en la sangre por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para niños, es de 10 mg/dl (miligramos/decilitros), para el Center of desease Control (Centro de Control de Enfermedades), CDC por sus siglas en inglés, los niveles de intoxicación se encuentran en valores ≥10mg/dl (Fernández, Gonzalo y otros, 2002).

El plomo es tóxico para los sistemas endócrino, cardiovascular, respiratorio, inmunológico, neurológico, y gastrointestinal, la sintomatología presente en los pacientes con intoxicación son: cefalea, mialgia, artralgia, irritabilidad, agresividad, trastornos del sueño, dolor abdominal, estreñimiento, hiporexia(Castor, 1992).

En cuanto al Hg la Asociación Española de afectados por mercurio y otras situaciones (2003), expresa que los límites en sangre según la OMS y otros organismos internacionales como lo son Agency for Toxic Substances and Disease Registry (Agencia para las Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades) son ≤ a 10 mcg/l (microgramos litros). La sintomatología presente en los pacientes intoxicados es cansancio progresivo, labilidad emocional, trastornos del sueño, disminución de las facultades intelectuales, diarrea, temblores, trastornos en la marcha, igualmente presentes en los pacientes con TEA.

Los niveles de Al permitidos en sangre según la OMS son de 0.2 mg/l (Barrenechea, 2011), siendo este otro metal pesado que presenta manifestaciones a nivel tanto gastrointestinal como en el sistema nervioso central, de los anteriores el Mercurio y el plomo son los más neurotóxicos con sintomatología muy equiparable con la presente en los pacientes con TEA.

Numerosos estudios han comprobado que los órganos más sensibles al aluminio son el cerebro, hígado, hueso, músculo, corazón y médula ósea. Se describen problemas en el crecimiento de los niños además, estreñimiento, fibrosis y disminución de absorción de algunas vitaminas (Chea, 2010).

Las investigaciones biomédicas han abierto un gran abanico de posibles rutas de tratamiento, así como la implementación de exámenes cada vez más especializados, los cuales orientan el diagnóstico médico del paciente y a un mejor abordaje biomédico.

Uno de los exámenes más ampliamente utilizados para determinar la presencia de metales pesados en el organismo es el mineralograma, exámen que se basa en la recolección de 3 cm de cabello del paciente, siendo este un tejido excretor tanto para los minerales esenciales, como los no esenciales y potencialmente tóxicos, de esta forma, el análisis de mineralograma nos proporciona una herramienta para determinar el estado fisiológico en el organismo de dichos minerales, sea que se encuentren en exceso, déficit o mala distribución (Nutriceutics, 2000).

Investigaciones clínicas han demostrado que mediante el cabello se excretan elementos altamente tóxicos como lo son los metales pesados, entre los cuales se pueden mencionar el plomo, mercurio y aluminio, los cuales se encuentran fuertemente relacionados con determinados desordenes patológicos y sus niveles elevados son más específicos que los niveles de éstos en sangre u orina (Doctor`s Data, 2000).

En el folículo piloso se sintetizan proteínas y los minerales son incorporados de forma continua en el cabello sin sufrir ningún intercambio con otros tejidos Restrepo (2010). El cuero cabelludo es de fácil acceso para recoger la muestra, ya que crece de uno o dos cm por mes, contiene un recuerdo temporal del metabolismo de minerales y la detección de posibles contaminaciones por elementos tóxicos (Doctor`s Data, 2000).

Estudios realizados en los laboratorios doctor`s Data (2000) se ha evidenciado que existe una relación entre los niveles de minerales del cabello y los niveles de minerales sistémicos, la magnitud de la relación es específica de cada elemento y se concluyó que el cabello es el tejido de elección para la determinación de elementos tóxicos. Entre sus ventajas, además de su fácil acceso, se evidenció que las desviaciones de los niveles de minerales en el cabello suelen aparecer antes que los síntomas, por tanto debemos considerar el análisis del cabello como una herramienta muy eficaz para determinar posibles enfermedades debidas a excesos fisiológicos.

Doctor`s Data presenta desde 1972 un protocolo para la recolección de la muestra, entre sus normas de funcionamiento se encuentran:

Tomar la muestra de cabello de la zona occipital (entre las dos orejas), deben tomarse los 3 primeros centímetros (desechar el resto), debe cortarse el cabello lo más próximo al cuero cabelludo (no se debe estirar), para obtener el peso justo utilizar la balanza de cartulina, mínimo 0,25 g introducir la muestra en la bolsita, indicando nombre del médico,la fecha de toma, el nombre del paciente, el sexo y la edad, rellenar la ficha de datos y enviar a nuestra sede en el sobre facilitado, no es obligado lavar el cabello antes de la toma de la muestra.

Los metales pesados que comúnmente se encuentran elevados en los pacientes con TEA son el plomo, mercurio y aluminio, todos estos son ampliamente conocidos como neurotóxicos, estos metales suponen una preocupación importante en salud pública por su toxicidad tanto aguda como crónica.

De los pacientes evaluados con examen de mineralograma en el periodo comprendido entre el año 2010 y 2016, el más alto porcentaje pertenece a los pacientes de 2 años de edad, correspondiente a 18,75% del total de la muestra estudiada, la edad de 5 años presenta el más bajo porcentaje con un 4,16% del total, el más alto porcentaje se ubica en las edades de 2 a 4 años abarcando un total de 49,99% de la población estudiada.

Tabla 1. Edad de los pacientes que se realizaron mineralograma en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV, distribuidos por edad y su porcentaje.

tabla 1 

Fuente: Expedientes de pacientes que acudieron a la consulta privada, en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV, distribuidos por edad y su porcentaje.

Grafico 1. Edad de los pacientes que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

grafico 1 

Fuente: Expedientes de pacientes que acudieron a la consulta privada, en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV, distribuidos por edad y su porcentaje.

En los pacientes evaluados se videncia claramente un alto porcentaje del sexo masculino, representando un 74.47% del total de la muestra, lo que se correlaciona con los estudios realizados por Sovenia (2000), en los cuales indican que la presencia de TEA es mucho más alta en el sexo masculino en referencia al sexo femenino, presentando una relación de 4 varones por cada hembra diagnosticada.

Tabla 2

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta privada en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV, distribuido por sexo y porcentaje.

tabla 2 

Fuente: Expedientes de pacientes que acudieron a la consulta privada, en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV, distribuidos por sexo.

Gráfico 2

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta, en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV, distribuido por sexo.

grafico 2 

Fuente: Expedientes de pacientes que acudieron a la consulta privada, en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV, distribuidos por sexo.

Tabla 3

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

tabla 3 

Fuente: Expedientes de pacientes que acudieron a la consulta privada, en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV, distribuidos por edad y su porcentaje.

Gráfico 3

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

grafico 3 

Fuente: Expedientes de pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

De los metales pesados estudiados en el mineralograma, se tomaron en cuenta solamente 3 por ser los más neurotóxicos, el Hg ubicado en el percentil menor a 65 en los pacientes estudiados representa el más alto porcentaje indicando que presentan una toxicidad relativamente baja, y un porcentaje pequeño presenta una toxicidad elevada ubicándose en el percentil mayor a 95.

Tabla 4

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

tabla 4

Fuente: Expedientes de pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

Gráfico 4

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

grafico 4

Fuente: Expedientes de pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

El segundo metal pesado que se tomó en cuenta en este estudio fue el Pb, por ser un metal altamente neurotóxico presentando una clínica en las personas que padecen intoxicación parecida a la presente en las personas con autismo, se puede entonces observar como en una alto porcentaje de los pacientes hay una intoxicación en un rango moderado por Pb.

Tabla 5

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

tabla 5 

Fuente: Expedientes de pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

Gráfico 5

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

grafico 5 

Fuente: Expedientes de pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

En cuanto al Al, se evidencia que de la población estudiada un 57.81 % presenta una intoxicación moderada, siendo las fuentes de contaminación más frecuentes aguas contaminadas y utensilios de cocina realizados en este material.

Tabla 6

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

tabla 6

Fuente: Expedientes de pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

Gráfico 6

Pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

grafico 6

Fuente: Expedientes de pacientes con edad comprendida de 2 a 10 años que acudieron a la consulta en el periodo 2010-2016, con diagnóstico de autismo según el DSM-IV.

De la población estudiada se evidencia la presencia en la mayoría de los casos de intoxicaciones en nivel moderado por los metales Hg, Al, Pb, todos estos conocidos ampliamente neurotóxicos como se expuso en párrafos anteriores, esto trae a la luz de los resultados la importancia de emplear políticas públicas y de concientización de la población del manejo de los metales pesados, cuya intoxicación en el ser humano puede traer consecuencias devastadoras e irreversibles.

Es de vital importancia hacer una correlación del aumento exponencial de los trastornos del desarrollo, en especial del Autismo en la población a nivel mundial con el desarrollo industrial y la cercanía de las empresas a las zonas residenciales, dejando un margen de distancia muy escaso entre el manejo de sustancias conocidas como toxicas para el ser humano y el lugar de morada de las personas.

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[*]Médico cirujano por la Universidad de Carabobo, Venezuela. 
Especialista en Pediatría y Puericultura, Universidad Central de Venezuela, Venezuela. 
Especialista en atención psicoeducativa del Autismo, Universidad Monteávila, Venezuela. 
Médico certificada por la Liga internacional de intervención contra el autismo y TDAH Colombia, Costa Rica y Mexico. 
Especialista en Protocolo Biomédico del Autismo y TDAH, MAPS antiguo DAN Melbourne, USA.
Para comunicarse con la autora escriba a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 

 

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