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Revista núm. 26 - Julio/Diciembre 2019

El trabajo educativo y la formación vocacional agropecuaria en la educación primaria 

Educational work and agricultural vocational training in primary education

Gloria María Jaime Mirabal[1], Daysi Sánchez Riesgo[2], María Virginia Casas Santín[3] y Esteban Amador Pérez[4].

FOTO AUT CUBA VICKY

Resumen

En el presente trabajo se discuten ideas básicas sobre el trabajo educativo y las necesidades de formación del maestro de primaria que lo ejerce en el contexto de la formación vocacional agropecuaria en Cuba. Se parte de la conceptualización del trabajo educativo en la educación primaria lo cual permite reconocer la confusión terminológica en torno a este aspecto, se observa reiteración en cuanto se constriñe como: actuación pedagógica, trabajo pedagógico, labor pedagógica y labor educativa, pero en esencia, evidencian puntos de coincidencia, posteriormente, se discuten algunas consideraciones teóricas y metodológicas esenciales de la preparación de los maestros primarios para articular el trabajo educativo y la formación vocacional agropecuaria.

Un aspecto Un aspecto teórico-metodológico a tener presente en el proceso de formación vocacional agropecuaria (FVA) se sustenta en los métodos educativos, se asume una clasificación contemplada en dos grupos: los persuasivos y de ejercitación y los auxiliares o complementarios, dada la importancia que tiene su adecuada aplicación en la dimensión cognitivo y actitudinal, ya que su empleo contribuye al éxito en el proceso educativo. De ahí, que en el sistema educativo cubano el vínculo escuela, familia y comunidad adquiere una especial significación desde este punto de vista. Finalmente se plantean diversas habilidades profesionales pedagógicas a ejecutar por parte del maestro primario para articular el trabajo educativo y la FVA durante la ejecución de las actividades docentes y las complementarias.  

Summary

This paper discusses basic ideas on the educational work and training needs of the primary school teacher who exercises it in the context of agricultural vocational training in Cuba. It is based on the conceptualization of the educational work in primary education which allows to recognize the terminological confusion around this aspect, we see repetition as it is constricted as: pedagogical action, pedagogical work, work pedagogical and educational work, but in essence, they show points of coincidence, subsequently, some essential theoretical and methodological considerations of the preparation of primary teachers  are discussed to articulate educational work and training vocational service.

A theoretical-methodological aspect to keep in mind in the process of vocational training in agriculture is based on educational methods, a classification considered in two groups is assumed: persuasive and exercise and auxiliary or complementary, given the importance of its proper application in the cognitive and attitudinal dimension, where their employment contributes to success in the educational process. Hence, in the Cuban education system, the school, family and community link acquires a special significance from this point of view. Finally, various pedagogical professional skills are proposed to be executed by the primary teacher to articulate the educational work and the FVA during the execution of the teaching and complementary activities. 

Palabras claves: preparación de los maestros primarios, habilidades profesionales pedagógicas, trabajo educativo, formación vocacional agropecuaria.

Keywords: preparation of primary teachers, pedagogical professional skills, educational work, agricultural vocational training.

Introducción

Desde el punto de vista cultural, la educación debe atender a que cada grupo social disponga de su propia cultura que la hace ser peculiar y distinta a otros grupos, por el conjunto de comportamientos, valores y actitudes que conforma su modo de vida y su propia identidad.

El papel formativo que desempeñan los maestros primarios y el resto de los agentes y agencias socio-comunitarias es crucial, para responder a las necesidades sociales. Por ello, la formación de los docentes debe tender a generar puentes cognitivos que posibiliten la articulación del trabajo educativo y su vinculación con la formación vocacional agropecuaria (FVA) cumpla con esta meta.

Una de las vías de solución o nueva forma de trabajo que se propone en el tercer perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación (SNE) en la actualidad, es la inclusión de los componentes del contenido de la educación que permitan al maestro primario profundizar en la educación en el trabajo y para el trabajo, desarrolladora de una conciencia económica y de productores, en víspera de lograr eficiencia, efectividad y eficacia en el proceso de formación de los educandos, para lograrlo los colectivos pedagógicos de la educación primaria deben basarse en actividades docentes y complementarias, con una marcada relación entre lo instructivo y lo educativo. 

Uno de los aspectos esenciales del proceso FVA debe estar dirigido al perfeccionamiento de los métodos de trabajo educativo para garantizar un sistema de influencias que incida positivamente en la formación de valores de los educandos, en vísperas de alcanzar su formación integral acorde con las exigencias de estos tiempos. 

Ante la manifestación de insuficiencias en la preparación de los maestros primarios para el trabajo educativo y la FVA, observados en los diferentes escenarios de este nivel de enseñanza, llama la atención la necesidad de articular este proceso en cuanto al cumplimiento de las exigencias actuales de los documentos normativos y metodológicos de la educación primaria, para perfeccionar la preparación de estos sujetos y lograr un mejor dominio de los conocimientos y su materialización en las actividades del proceso educativo.

Desarrollo

Análisis en torno al trabajo educativo en la educación primaria

Una mirada a la bibliografía consultada permite reconocer la confusión terminológica en torno al trabajo educativo, en tanto se precisa como actuación pedagógica, trabajo pedagógico, labor pedagógica y labor educativa que en esencia evidencian puntos de coincidencia.

Por ejemplo, en el Seminario Nacional del MINED [documentos normativos y metodológicos] (1982) se reconoce al trabajo educativo como el conjunto de actividades sociopolíticas que influyen en la formación de la personalidad del hombre. De igual modo, el Colectivo de autores del MINED (1984) lo relaciona con la categoría Educación; al concebirlo como un proceso complejo donde interactúan diferentes factores con la escuela. Por su parte, el Colectivo de autores (2001), lo identifica como la actuación pedagógica, donde las acciones y operaciones son dirigidas a la educación integral. 

Interesantes resultan las precisiones de Chacón y Báxter, al plantear que el trabajo educativo es la labor pedagógica encaminada a formar, transformar y educar la personalidad del educando. Chacón (2002) lo conceptualiza como trabajo pedagógico, realizado mediante un proceso interactivo e intersubjetivo (relaciones interpersonales directas) y enfatiza en que no podrán ser sustituidas por la tecnología. 

En este sentido, es oportuno considerar la idea de esta autora cuando se refiere a que debe poseer un profundo carácter humanista, en virtud de las propias cualidades personales y profesionales del maestro primario, las que se transforman en sus principales instrumentos de trabajo educativo.

Desde otro punto de vista, Báxter (2002), lo define como formación de hábitos, la asimilación de normas de conducta, sentimientos, cualidades, actitudes, de conceptos morales, de valores, principios y convicciones de los jóvenes. Constituye un proceso histórico social que se desarrolla de manera activa y creadora, precisa, además, que es un sistema que va dirigido a la organización de la vida y actividad práctica de los educandos y que supone la acción coordinada de todos. 

Esta autora (2007) también lo define como “labor educativa, dado por un proceso conscientemente organizado, dirigido y sistematizado sobre la base de una concepción pedagógica determinada cuyo propósito es la educación integral” (p. 36).

Los criterios de estas autoras no se contradicen antagónicamente, sino que se complementan desde una perspectiva de análisis, dejando entrever el carácter consciente en los procesos formativos, en los que el educando es el centro, siendo objeto y sujeto del trabajo educativo en función de su formación integral.  

En cuanto a la sistematización del trabajo educativo se reconocen como elementos esenciales del mismo que: es un proceso complejo en el que interactúan diferentes factores; para formar, transformar y educar la personalidad del educando de manera activa y creadora, ya que se forman valores, principios y convicciones. Nótese cómo el trabajo educativo, así entendido, es centro para concretar la integralidad del educando.

Válidas constituyen las precisiones de Boldiriev (1982) cuando en sus trabajos resalta las particularidades del proceso educativo, entre ellas: ser escalonado en el logro de los objetivos y metas según los momentos del desarrollo del proceso en sí mismos; además, considera debe ser: bilateral y activo, en tanto reconoce la relación entre los educandos y los maestros primarios, orientado a sus intereses, motivaciones, necesidades y aspiraciones; prolongado y encaminado al futuro, lo cual presupone que la transformación del comportamiento de los educandos es un proceso largo y complejo; con resultados apenas perceptibles externamente, lo cual implica un seguimiento sistemático en los distintos escenarios. 

Estas particularidades deben considerarse al momento de ejecutar el trabajo educativo. Sin duda, constituyen precisiones con una implicación metodológica que pasan, a su vez, por la asunción de métodos educativos.

Métodos de trabajo educativo en el proceso de formación vocacional agropecuaria

Un aspecto teórico-metodológico  por considerar en el proceso de FVA se sustenta en los métodos educativos, en relación con ello, es oportuno reflexionar en el criterio de Kónnikova (1969), al ofrecer una clasificación de métodos de educación moral agrupados en: métodos específicos de formación de la conducta, que propician organizar situaciones sociales educativas que motiven al educando a vivir las conductas que se desean formar; métodos de instrucción, conducen a que las experiencias sociales se generalicen hacia la formación de la conciencia por medio de la comprensión y, los métodos auxiliares. 

Como Schukina (1978) explicita:

La concepción del mundo y la formación sobre la base de las convicciones ideológicas, ayudan al hombre a seleccionar una línea de conducta moral, a concientizar su deber social, a comprender la esencia de las normas de la moral comunista y la responsabilidad moral sobre su comportamiento. Esto constituye la base para la formación de las convicciones comunistas como propiedad compleja de la personalidad (p. 98).

Por su parte, Boldiriev (1982) ofrece una clasificación de métodos educativos, agrupándolos en: persuasivos y de ejercitación, también se refiere a métodos auxiliares (estímulos y sanciones). Mientras Báxter (2007), enfatiza en qué resulta clave elevar el poder de persuasión en el trabajo educativo y político, considerando tres elementos: argumentos sólidos, creíbles y actualizados; como protagonistas directos de las diferentes tareas a acometer y estimulando los logros y ejemplos positivos. Con la persuasión se afirman las convicciones como sistema de ideas y operaciones que se transforman en orientaciones y principios valorativos.

Por su parte Castro (2007), define a los métodos educativos como las “(…) vías o procedimientos de influencia que los maestros utilizan para organizar pedagógicamente la vida de los escolares con el objetivo de influir positivamente en el desarrollo de su personalidad en formación” (p. 57).  

A criterio de este y otros estudiosos del tema, estos métodos dividen en dos grupos: persuasivos que (…) van dirigido a actuar sobre la conciencia, los sentimientos y voluntad de los alumnos y son utilizados con el fin de formar en ellos cualidades positivas y eliminar las negativas” (Castro, 2007, p. 59).

Por ello, constituyen instrumentos de ayuda para el maestro primario al emplear varios procedimientos como el diálogo, la narración, las charlas, debates, conferencias, discusión de películas, documentales y su combinación con el uso de técnicas participativas y especialmente la educación mediante el ejemplo vivo. Dentro de estos se incluyen los  procedimientos de métodos de ejercitación que constituyen una vía esencial de formación de la personalidad en una variada actividad social y, los auxiliares o complementarios ( consideran los estímulos, sanciones, crítica y autocrítica). 

“Los métodos que potencian la organización de la actividad práctica social de los educandos se llaman de ejecución” (Castro, 2007, p. 60), vía fundamental de los métodos educativos, tomando en consideración que la personalidad se forma y se desarrolla en una variada actividad, destacándose entre ellos: la asignación de responsabilidades, realización de actividad de utilidad social, los círculos de interés y otras formas en correspondencia con las características de la edad de los educandos.

En este sentido, Valle et. al. (2006), definen los métodos educativos como “las vías o procedimientos de influencia que los educadores utilizan para organizar pedagógicamente la vida de los escolares con el objetivo de influir positivamente en el desarrollo de la personalidad en formación” (p. 153). 

Estos métodos constituyen un instrumento del maestro primario para ejercer influencia sobre la conciencia, las convicciones, los sentimientos y la conducta de los educandos. 

De manera general, se resume que la mayoría de los autores clasifican los métodos de trabajo educativo en dos grupos: los persuasivos y de ejercitación y los auxiliares o complementarios, estableciendo procedimientos para su implementación (Jaime, 2014). Mediante los métodos persuasivos se ejerce una influencia moral sobre la conciencia y la voluntad por lo que contribuyen a formar cualidades positivas y a eliminar las negativas en relación con la formación vocacional agropecuaria. La combinación de los estímulos con las sanciones constituye un método efectivo a poner en práctica. Estos métodos auxiliares ofrecen ventajas en la atención personalizada de los educandos, dada su individualidad.

En este artículo se asume la clasificación apuntada por Castro (2007), dada la importancia que tiene su adecuada aplicación tanto en el aspecto cognitivo como en el actitudinal, ya que el empleo indistinto de estos métodos contribuye al éxito en el proceso educativo.

Algunas consideraciones teóricas y metodológicas esenciales de la preparación de los maestros primarios para el trabajo educativo y la formación vocacional agropecuaria

En la educación primaria se encuentra el maestro, allí su desempeño es esencial, no solo para instruir, sino para lograr transformar el medio y de forma general su influencia en la formación de la personalidad de los educandos mediante el trabajo educativo. Por ello, la construcción de la sociedad cubana requiere de profesionales mejores preparados y comprometidos con las transformaciones y exigencias de la educación en la actualidad. 

El maestro primario ejerce un trabajo educativo a partir de la preparación que recibe para ello. Además, juega un rol profesional valorado por diferentes agentes sociales, precisamente por la influencia que ejerce en diferentes contextos de actuación.

Por ende, se requiere que posea una cultura integral caracterizada por saberes, capaz de transformar los modos de actuación en los diferentes contextos, con la capacidad para diseñar el proceso educativo a partir de las necesidades de los educandos y del lugar en el que se desenvuelven, ejerciendo funciones orientadoras y comunicativas que le permita atender cada individualidad, con una actitud científica ytransformadora para dar solución de manera innovadora y creativa a los problemas profesionales en el ejercicio de sus funciones. 

De ahí, que en el sistema educativo cubano el vínculo escuela, familia y comunidad adquiere una especial significación desde el punto de vista teórico-metodológico y práctico, mediante el desarrollo de actividades docentes y complementarias, de manera que fortalezcan los conocimientos que el maestro posee sobre trabajo educativo y FVA, para llevar a cabo la formación y educación de la personalidad de los educandos.

Al abordar esta arista, es favorable saber lo que se entiende por FVA: es el proceso que tiene como objetivo fundamental despertar intereses vocacionales en los educandos relacionados con la agricultura y la ganadería, como una de las necesidades sociales y concretas que requiere el país, también propicia que tengan conocimientos de las diferentes profesiones y oficios en esta área del saber y que en el futuro puedan desarrollarse como entes activos en sus decisiones profesionales (Riesgo, 2019, p. 33). 

Se coincide con Del Pino (2005) en relación con la escuela y su papel, ya que la considera: “el espacio sistemático y conscientemente planificado donde se encuentra el estudiante con su profesor y donde este ejercerá una mayor influencia en los sentimientos de aquel” (p. 18). Para lograr este fin es necesario abordar en la preparación de los maestros primarios en aspectos didáctico-metodológicos sobre los contenidos esenciales de lo agropecuario, así como la utilización de métodos, estilos y medios que propicien el desarrollo de actividades docentes que pueden ser utilizadas para el trabajo educativo y la FVA.

El propio autor afirma que dentro de las actividades docentes para este trabajo está en primer lugar, la clase, como forma de organización fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje, (…) “es el momento donde el estudiante se encuentra con una cultura general a través de diferentes asignaturas y donde mejor puede desarrollar intereses cognitivos hacia los contenidos de diversos temas” (p. 18).

Concebir un sistema de clases de acuerdo con los objetivos y el contenido de la enseñanza, en cada unidad didáctica, y con la combinación en una misma clase de diferentes formas de organización (trabajo de grupo, por dúos, tríos, equipos o individuales), se contribuye a enriquecer significativamente la calidad de los aprendizajes de los educandos, así como la formación de valores, actitudes, intereses e inclinaciones profesionales futuras.

También incluye el desarrollo de actividades complementarias, vista como el conjunto de actividades formativas que, completan, amplían y profundizan el logro del desarrollo y la formación de la personalidad del educando de manera individual y grupal y otras actividades utilizadas en la práctica educativa como los círculos de interés de suma importancia en la preparación del maestro primario por cuanto él es el que orienta de manera colectiva a otros agentes y agencias.

La articulación del desarrollo de las actividades docentes y complementarias con otros agentes y agencias permite a partir de los momentos del desarrollo de los educandos fortalecer el sentido de pertenencia, la toma de decisiones y formar valores que conduzcan a actitudes positivas y decisiones responsables ante el estudio y el trabajo futuro en el sector agropecuario. 

Investigaciones de pedagogos cubanos Torres (2003); Salas (2009); Ponce et al. (2016) y Dueñas (2018), reconocen que existe premura por garantizar la formación de la fuerza de trabajo calificada que precisa el sector agropecuario, en ellas se constata la necesidad de organizar el proceso educativo en correspondencia con las nuevas exigencias del país, brindando atención priorizada a la agricultura.  

Por solo aludir a algunos ejemplos, Salas (2009), propone un sistema de actividades educativas con carácter político-ideológico y laboral, coherente, sistémico y sistemático para favorecer la formación vocacional (FV) hacia carreras agropecuarias; mientras que Dueñas (2018) presenta una concepción pedagógica del proceso de FVA para los educandos de preuniversitario. Los investigadores antes citados, enfatizan en la necesidad de integrar a los organismos, la familia y los actores comunitarios en función del desarrollo de una FVA.

Aun cuando se ha tratado la FV de manera general y la FVA en lo particular y el trabajo educativo desde diversas posiciones teóricas, ha sido insuficientemente abordada la articulación que debe existir entre estos términos. Existen criterios acerca de la necesidad de concebirlas como parte de la preparación de los maestros primarios para ejercer la formación de intereses cognoscitivos hacia las profesiones u oficios relacionados con el sector agropecuario desde edades tempranas, en correspondencia con las características psicológicas de los diferentes educandos en la educación primaria.

El perfeccionamiento del SNE en la actualidad concibe la preparación de los maestros primarios en correspondencia con las exigencias sociales y los avances científicos técnicos alcanzados por la humanidad, plantea a estos sujetos la necesidad de dominar e interrelacionar el conocimiento teórico, metodológico y práctico de cualquier área del saber para contribuir con su desempeño profesional, al desarrollo y formación integral de los educandos, en este caso específico, todo lo relacionado con el trabajo educativo y la formación vocacional agropecuaria desde edades tempranas. 

A tono con lo expresado es oportuno referirse y profundizar en el papel central que deben jugar las actividades complementarias como elemento didáctico pedagógico que posibilite al maestro lograr una adecuada formación de sus alumnos. Este conjunto de actividades formativas que completan, amplían y profundizan el logro del desarrollo y la formación de la personalidad del educando de manera individual y grupal, (círculos de interés, programas complementarios y proyectos socio-productivos) son de suma importancia en la preparación de los maestros primarios por cuanto son los que guían, asesoran u orientan la preparación colectiva a otros agentes y agencias. 

Es importante para la formación y desarrollo de intereses vocacionales el funcionamiento de círculos de interés agropecuario con actividades teóricas y prácticas integradas que posibiliten el desarrollo de la independencia creadora y de habilidades prácticas, bajo el asesoramiento y dirección del propio maestro primario, de un técnico o especialista. 

Por ello, los maestros primarios deben estar preparados para realizar un diagnóstico de la comunidad donde está situada la escuela relacionado con el sector agropecuario; deben conocer los organismos y empresas con dominio de esta profesión u oficio y las condiciones adecuadas para su mayor aprovechamiento y desarrollo exitoso; así como los medios y materiales que puedan aportar al instructor, técnico o al maestro para su preparación. 

Los programas complementarios permiten completar, ampliar y profundizar el contenido principal de los programas de las asignaturas y/o áreas, ajustados a las características locales del contexto escolar social, atendiendo a cada uno de los educandos según sus necesidades, promoviendo sus intereses y motivaciones en correspondencia con los momentos del desarrollo en que se encuentren.

Los proyectos socio-productivos permiten satisfacer los intereses de los educandos, ya que como expresión de problemas globales de la sociedad y la naturaleza, contribuyen a la formación de habilidades de investigación, por ejemplo, en la educación primaria, todos los grados participan en labores de poca complejidad vinculadas al desarrollo de viveros, huertos y parcelas, limpieza de áreas comunitarias, atención a tarjas y monumentos y labores de reforestación.

Para lograr el éxito en la ejecución de las actividades docentes y complementarias encaminadas al trabajo educativo y la FVA, los maestros primarios deben llevar a cabo acciones de preparación que les permitan desarrollar habilidades profesionales pedagógicas.

Las habilidades profesionales pedagógicas para el trabajo educativo y la formación vocacional agropecuaria 

Para abordar las habilidades profesionales del maestro primario se analizaron varios criterios. Por ejemplo Fariña (1995) aporta que las habilidades profesionales, “(…) posibilitan la eficiencia del individuo en la actividad o en la comunicación con las demás personas y consigo mismo en cualquier esfera de la vida, porque están en la base de todo aprendizaje y porque son mecanismo de autodesarrollo” (p.17), mientras que para Álvarez (1999), constituyen “(…) acciones que permiten tener un modo de actuación que favorezca el desarrollo de su pensamiento, sentimientos y una posición correcta ante los múltiples problemas profesionales que debe darle solución durante el desempeño profesional” (p. 152).

Por su parte, Ferrer (2002), las concibe como la “(…) acción de saber hacer, lo cual reafirma que son el resultado de la sistematización de las acciones subordinadas a un fin consciente, por ello, su repetición favorece el reforzamiento y perfeccionamiento de la misma” (p.40), el propio autor amplía el término denominándolas habilidades profesionales pedagógicas del maestro, a las que conceptualiza como las “acciones que permiten que el maestro pueda tener un modo de actuación que favorezca el desarrollo de su pensamiento, sentimientos y una posición correcta ante los múltiples problemas profesionales que debe darle solución durante el desempeño profesional” (2004, p. 77).  

En tanto, Ricardo (2014), al referirse a las habilidades profesionales pedagógicas expresa que “(…) para que haya desarrollo de estas habilidades se requiere de la realización y materialización de la orientación, la ejecución y el control como momentos comunes a tener en cuenta por el maestro primario en el desarrollo de cualquier actividad, sea docente o complementaria” (p. 55). 

Los autores antes citados coinciden al tener presente en sus conceptos el fortalecimiento de valores y actitudes responsables, necesarios al momento de realizar una correcta selección de manera convincente por parte de los educandos de la profesión u oficio futuro relacionado con el sector agropecuario. 

El estudio realizado de las teorías sobre las habilidades profesionales pedagógicas, permite determinar puntos comunes, considerando que saber hacer es el resultado de la sistematización de acciones subordinadas a un fin consciente, que permiten integrar el conocimiento y elevarlo al nivel de aplicación profesional de manera consciente y responsable.

Entre las habilidades profesionales pedagógicas que se proponen para que el maestro primario pueda vincular el trabajo educativo y la FVA en la práctica educativa, se destacan:

  • Seleccionar las vías, formas y procedimientos para el trabajo educativo y de FVA.
  • Determinar las potencialidades de los contenidos esenciales de los programas de asignaturas para el trabajo educativo y de FVA.
  • Aplicar el trabajo educativo y la FVA en las actividades docentes y complementarias.

Estos aspectos se refuerzan en la práctica educativa con el conocimiento de las características psicológicas del educando para ejercer influencia en la transformación de su personalidad. Para su especificación en estas edades y por los objetivos asociados a cada ciclo, se tuvo en consideración la necesidad del análisis de tres momentos del desarrollo del educando en la educación primaria:

En el primer momento del desarrollo, se logra una mayor estabilidad de la esfera motivacional y se obteniene un elevado nivel en la unidad de lo cognitivo y lo afectivo. Es capaz de orientar su comportamiento no solo por los objetivos planteados por los adultos, sino por otros que se propone, y existe una disminución de la excitabilidad emocional, a la par que va logrando un autocontrol gradual de sus reacciones físicas. 

En el segundo momento del desarrollo, el educando muestra mayor independencia al ejecutar sus ejercicios y tareas de aprendizaje, además, de una memoria lógica para el establecimiento de relaciones, y asume un lugar protagónico en cuanto a las acciones a realizar, se eleva su ejecutividad en los procesos cognitivos, su interés por el estudio y demuestra mayor desarrollo de su imaginación y creatividad. 

En el tercer momento, el educando obtiene un mayor desarrollo intelectual, se pueden apreciar niveles superiores de aprendizaje reflexivo, potencialidades para la asimilación consciente de los conceptos científicos y para el surgimiento del pensamiento que opera con abstracciones, teniendo en cuenta procesos lógicos (comparación, clasificación, análisis, síntesis y generalización, entre otros). De igual forma logra alcanzar elevados niveles en el plano teórico. 

De esta manera la preparación del maestro primario enfocada al logro de habilidades profesionales pedagógicas para realizar el trabajo educativo y la formación vocacional agropecuaria son de vital importancia y constituyen herramientas de trabajo para lograr el éxito en el proceso educativo de los educandos.  

Conclusiones

  1. La sistematización teórica realizada sobre los términos trabajo educativo y FVA, permitió determinar puntos coincidentes en sus conceptualizaciones, así como una dispersión de criterios. El análisis desarrollado constató que ha sido insuficientemente abordada la articulación de estos términos, necesaria para concebir la preparación de los maestros primarios que posibilite formar intereses cognoscitivos hacia las profesiones u oficios relacionados con el sector agropecuario desde edades tempranas, en correspondencia con las características psicológicas de los diferentes educandos.
  2. El estudio teórico permitió establecer las habilidades profesionales pedagógicas necesarias del maestro primario para articular el trabajo educativo y la FVA en la ejecución de las actividades docentes y las complementarias, contex-tualizándolas mediante la participación de otros agentes y agencias socio-comunitarias que contribuyan al logro exitoso de los objetivos y fin de este nivel educativo en esta área del saber.

Referencias bibliográficas

  1. Álvarez, C. M. (1999). Didáctica de la escuela en la vida. La Habana, Cuba: Pueblo y Educación. p. 152. 
  2. Báxter, E. (2007). Educar en valores. Tarea y reto de la sociedad. Ciudad de La Habana: Pueblo y Educación.
  3. Castro, P.L, et al. (2007). Manual para la formación de promotores. La Habana. Cuba: Ed. Pueblo y Educación.
  4. Del Pino, J. L., Barrabia, J., Godoy, O., Sosa, M. T. y Lama, J. A. (2005). Motivación Profesional para la formación pedagógica en planes emergentes. La Habana, Cuba: Academia.
  5. Fariña, L. G. (1995). Maestro, una estrategia para la enseñanza. La Habana, Cuba: Editorial Academia.
  6. Ferrer, M. T. (2002). Modelo para la evaluación de las habilidades pedagógicas profesionales del maestro primario. (Tesis doctoral: ISP. Enrique José Varona. La Habana, Cuba).
  7. Ferrer, M. T. (2004). “Las habilidades pedagógicas profesionales en el maestro primario. Modelo para su evaluación”. En Bastista y Caballero (Comp.). Profesionalidad y práctica pedagógica. La Habana,Cuba: Pueblo y Educación.
  8. Ricardo, R. (2014). Estrategia de superación profesional para maestros(as) primarios que posibilite el desarrollo de la educación de la sexualidad. (Tesis doctoral: UCP Rafael María de Mendive. Pinar del Río. Cuba).
  9. Riesgo, D. (2019). La preparación de los maestros primarios en el trabajo de formación vocacional agropecuaria. (Tesis doctoral: CECES, Universidad de Pinar del Río). 
  10. Schukina, G. I. (1978). Teoría y metodología de la educación comunista en la escuela. Ciudad de La Habana: Pueblo y Educación.
  11. Valle, A. D., et. al. (2006). Dirección, organización e higiene escolar. Tomo I: La dirección de la escuela. Ciudad de La Habana: Pueblo y Educación.

 


[1] Doctora en Ciencias Pedagógicas.
Dirección institucional: Calle 22 % 19 y 21. Centro Universitario Municipal “Hermanos Saíz Montes De Oca”. 
Los Palacios. Pinar del Río. Cuba.
Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
[2] Doctora en Ciencias Pedagógicas. 
Dirección institucional: Calle 22 % 19 y 21. Centro Universitario Municipal “Hermanos Saíz Montes De Oca”. 
Los Palacios. Pinar del Río. Cuba.
Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
[3] Doctora en Ciencias Sociales
Dirección institucional: Carretera al Ajusco No. 24. Col. Héroes de Padierna, Alcaldía Tlalpan, CP. 14200. 
Ciudad de México, México. Campus 76.
Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
[4] Máster en Ciencias de la Educación. Ministerio de Educación Superior
Dirección institucional: Calle 22 % 19 y 21. Centro Universitario Municipal “Hermanos Saíz Montes De Oca”. 
Los Palacios. Pinar del Río. Cuba. 
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