Revista Núm. 21 - Mayo/Agosto-2017

Columna: Intermedio

La fuerza del amor y las Constelaciones Familiares en la educación

The Power of Love and Family Constellations in Education

Lourdes de Quevedo Orozco[1]

 

El guión de toda vida es saltar al río, nadar con fuerza
y luego entregarse a la potestad del río, de sus meandros
y sus silencios, pero también de sus rápidos y de sus turbulencias.
 
Joan Garriga

 

El constelador familiar español, Joan Garriga, en sus palabras subraya la necesaria confianza para vivir. Lo que él no alcanza a decir –debido a mi recorte arbitrario del epígrafe– es que el afluente del río ocurre por la gran fuerza del amor.

Se ha dicho y escrito tanto del amor en tratados filosóficos, poemas, ensayos, novelas, mitos y leyendas, que es difícil elegir una sola definición.

Veamos el siguiente botón de muestra. Ocurre en sobremesa de una escena ficticia representada por Freud, Jung y Adler. Explican a un niño, hijo del anfitrión, cómo mira cada uno el amor (ver aquí).

Sin duda, el método adoptado por los tres estudiosos de la psique humana, determina lo que cada uno ve.

Por su parte, la autora estadounidense Diane Ackerman, en su libro titulado La historia natural del amor, lo define inicialmente con tres palabras: ese gran intangible. Yo agregaría otras tres: del ámbito sagrado.

¿Cuántas formas admite el amor humano? ¿Todas son válidas? ¿Cuáles lo distorsionan o apartan de ese ámbito?

Desde la neurofisiólogía y la biólogía, los chilenos Humberto Maturana (abajo izq.) y Francisco Varela (a la derecha), desarrollaron la Teoría de la Biología del Amor con la que definen a los seres humanos como animales amorosos. Aseguran que enfermamos por privación de amor, y renombran a nuestra especie como Homo Sapiens Amans.

El amor –dicen– es la emoción que constituye y sustenta las relaciones sociales, el vivir social. Es la única que expande la inteligencia porque tiene que ver con la aceptación de la legitimidad del otro (Maturana, 2002, pp. 225-226). No es virtud, sino fundamento de nuestra existencia humana (Maturana, 2002, p. 226).

Amor e inconsciente colectivo. Dos visiones.

En Oriente (en particular en la cultura hindú), Shiva y Shakti son la pareja sagrada del tantra, que recrea el mito del amor en la creación.

Shiva es el divino asceta, el bailarín del hinduismo, la intuición, cuya danza es creación y destrucción. En él todo es belleza. Representa en un éxtasis impasible la complementariedad: el destructor y lo divino, el bien y el mal. Es el ojo que mira hacia adentro, percepción y conciencia.

Shakti es “ella, la que es”. Representa la creación, el cambio, la sensación. Su poder y energía surgen de la conciencia clara de Shiva. Ella destruye al ego en la transformación espiritual. Es energía que gira y fluye. Es el ánima.

Ambos se fusionan en la conciencia de la unidad, en el amor que posee la alegría creativa.

En Occidente, el concepto del amor nos llega a través del Dios cristiano que ama de manera incondicional y clemente. En el Nuevo Testamento de la Biblia, Dios es amor y así lo expresan sus palabras: “Sean misericordiosos, como mi Padre que está en el cielo. Él permite que el sol brille sobre los buenos y los malos. Permite que la lluvia caiga sobre justos y pecadores”.

Se trata de un amor incluyente y benévolo.

En aras de unir estas dos visiones en el concepto sagrado del amor, me dejo guiar por las palabras del sheik o maestro sufi turco, Muzafer Efendi, quien dijo que una persona que ama: aprende de todo, ve los dones y la generosidad de Dios en todas las cosas.

Amor y Constelaciones Familiares

¿Qué relación guardan las dos expresiones del amor con el concepto que trabaja el método de Constelaciones Familiares?

Este método pone la fuerza sagrada del amor, al servicio de los procesos de cambio de los sistemas: familiares, educativos, organizacionales, comunitarios, etcétera, y, toma tres atributos de las dos raíces culturales: unión, reconciliación y paz.

Hoy en día hablar de familia, en sociedades como la nuestra, es reconocer un espectro más amplio que el reconocido por nuestros bisabuelos.

Los tiempos cambian. Sin embargo, muchas familias aún niegan, ocultan, juzgan o excluyen a algún integrante, lo cual dificulta el fluir del amor.

El pedagogo, psicólogo y filósofo alemán, Bert Helliger (izquierda), asegura que la exclusión reduce la inteligencia. Quien actúa así sufre una “ceguera” que impacta desfavorablemente a los sistemas.

Expulsar, rechazar o negar la conexión con algún integrante produce sufrimiento que, en esencia, es negación del amor.

Este método gira en torno a un concepto abarcador, regido por los tres Órdenes fundamentales que presento a continuación:

1 Derecho a la pertenencia

Todos los que forman parte de una familia tienen el mismo derecho a pertenecer.

Objetar o rechazar a algún miembro produce un desorden y consecuencias de largo alcance. Por ejemplo, en una generación posterior, alguien representará al integrante excluido, tomando su comportamiento, síntomas o sentimientos.

Es el caso de hijos dados en adopción, hijos discapacitados ocultados por vergüenza, integrantes que adoptaron otra religión o que infringieron la ley, hijos abandonados u olvidados o muertos prematuramente, asesinos y víctimas, etcétera.

El sistema reconstruye el orden, tomando a un posterior para que represente ese destino. De esa forma lo separado vuelve a integrarse con los demás.

2 Jerarquía

Cada uno debe ocupar el lugar de llegada a la familia. Es el orden jerárquico definido por el tiempo de pertenencia. Primero los padres, luego los hijos. El primogénito antes que el segundo y así sucesivamente. Cada integrante tiene un lugar propio que le corresponde y no puede ser disputado ni desplazado. Se trata de un orden que produce paz, supera conflictos y reconcilia.

Brincar este orden produce graves efectos, como es el fracaso e incluso la muerte. No importa si la infracción se hace de manera inconsciente o con una intención amorosa. Las consecuencias son las mismas.

3 Dar y tomar

Es un orden que sirve al equilibrio. Suele transgredirse cuando:

  1. Se da menos de lo que se toma.
  2. Se da más de lo que el otro quiere o puede devolver.

Una consecuencia posible es el abandono de la relación.

Respetar estos tres Órdenes del Amor hace que el amor fluya.

Concepto distorsionado del amor

Mostraré con unas cuantas frases la distorsión del amor, llamada amor infantil por Hellinger. Quien se comporta bajo el dictado de estas frases puede generar tragedias familiares.

“Mejor que yo me enferme y no tú”.

“Mejor que yo muera y no tú”.

“Mejor que yo pague por un delito y no tú”.

“Mejor yo cargo con tu culpa y no tú”.

“Mejor desaparezco yo y no tú”.

“Mejor me suicido yo y no tú”.

Son frases que exaltan la culpa, la expiación y la compensación que distorsionan el significado del amor sagrado

El comportamiento de una persona, dictado consciente o inconsciente por una de estas frases, nace de un lugar que no le corresponde, lo cual le dificulta hallar una solución al conflicto.

El amor infantil es soberbio porque se eleva por encima de otros para indicarles cuál es su lugar. Es un amor que enferma.

El amor sagrado se vincula a la salud porque asiente a todo tal como es. Se expresa con frases como las siguientes.

De padres a hijos:

“En ti amo a tu padre, como él es, y me alegro que alguna vez seas como tu padre”.

“En ti amo a tu madre, como ella es, y me alegro que alguna vez seas como tu madre”.

“Porque respeto tu lugar de hijo/a no te convertiré en escucha y confidente de mis problemas con tu padre o con tu madre”.

“Tienes mi bendición para hacerlo distinto”.

De los hijos/as a padres:

“Los miro, los reconozco, les agradezco la vida que me llegó a través de ustedes y los honro”.

El amor, como el gran intangible, es humilde y cobra fuerza con estos tres Órdenes.

El amor que sana

¿Cómo se identifica una persona sana?

De acuerdo con el médico, psicoterapeuta y estudioso del análisis bioenergético, Alexander Lowen, el cuerpo de una persona sana vibra, sus ojos brillan, su voz resuena, tiene maneras suaves, un sentido de la gracia y una dignidad característica, sin que la domine el ego.

El trabajo de intervención de Constelaciones Familiares apunta hacia la salud integral: física, emocional, mental y espiritual. Es un método creativo centrado en la búsqueda de soluciones. Potencializa el aprendizaje y aleja a la persona de la conciencia de víctima.

Quienes han participado en una Constelación Familiar, facilitada por un profesional, viven cambios en visión y comportamiento porque en el proceso van soltando resentimientos, culpas y miedos que merman la salud y la relación con los otros.

La aplicación de estas configuraciones en el sistema educativo genera cambios profundos en las relaciones humanas, cada vez más teñidas de violencia.

En el libro que escribí: Constelaciones Familiares y Educación Integral. Mirar para liberar, recientemente publicado por la Universidad Pedagógica Nacional, en la colección Horizontes Educativos, me propuse el objetivo de vincular el método de Constelaciones Familiares con la educación.

 

En él describo el método bajo la luz de los cuatro pilares de la educación del siglo XXI: Aprender a ser, aprender a conocer, aprender a hacer y aprender a convivir.

Es de Hellinger la frase: Para crecer hay que mirar. En efecto, Constelaciones Familiares potencializa este proceso de cambio.

El libro contiene cuatro capítulos:

1. Comprender.

Trazo un puente entre aprender a ser y el uso del método.

2. Selección de la mirada.

Enfoco el aprender a conocer al ser integral: espíritu, alma y conciencia, en las dinámicas inconscientes que enredan a las personas en conflictos.

3. Ampliación de la mirada.

Centrado en el aprender a hacer. Describo el método, los Órdenes del amor y las diferencias entre ver, observar y mirar.

4. Horizonte de la mirada.

Aprender a convivir en la educación integral. Abordo los conceptos de inteligencia, atención, concentración y aprendizaje y explico los principios de la educación integral y de la pedagogía sistémica con el enfoque de Bert Hellinger.

Este libro podrás adquirirlo en la librería Paulo Freire de la UPN unidad Ajusco (Carretera al Ajusco, No. 24, Colonia Héroes de Padierna, Delegación Tlalpan, Ciudad de México).

Me dará mucho gusto leer tus comentarios en el correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Espero haberte contagiado mi deseo de revalorar la mirada en los procesos de aprendizaje y con ello:

Recuperar el amor como la esencia del quehacer educativo.

Mirar lo que obstruye la confianza para liberarlo.

Despertar la conciencia con la ampliación de contextos.

Y sumarnos en el fluir de esa energía intangible, creadora de vida y fuente de crecimiento.

Por último te comparto un poema que escribí en enero del 2004, donde se expresa ese gran intangible del ámbito sagrado:

CONSTELACIONES DIMINUTAS

No hay tiempo para el agobio,
azul profundo.
Silencio…
El aire me respira.
Soy hoja dorada.
Peñasco submarino.
Pez en cardumen.
Por un momento, Blake,
descanso en la paz del mundo,
me siento libre.

Enero 25, 2004

Fuentes de Consulta

Ackerman, Diane (2000). Una historia natural del amor. Barcelona: Anagrama.

Garriga Bacardí, Joan (2013). Vivir en el alma. Amar lo que es, amar lo que somos y amar a los que son. España: Rigden Institut Gestalt.

Hellinger, Bert (2001). Órdenes del amor. Cursos seleccionados de Bert Hellinger, España: Herder.

___, (2002). El centro se distingue por su levedad. Conferencias e historias terapéuticas. España: Herder.

___, (2002). Religión, psicoterapia y cura de almas. España: Herder.

___, (2003). La paz inicia en el alma. México: Herder.

___, (2005). En cosa propia y solamente el amor tiene futuro. Praxis der systemaufsellung, Traducción libre de Ingala Robl.

___, (2005). La punta del ovillo. Terapias breves. Buenos Aires: Alma Lepik.

___, (2006). Después del conflicto, la paz. Buenos Aires: Alma Lepik.

___, (2006). Pensamientos en el camino. España: Rigden Institut Gestalt.

___, (2006). Los órdenes de la ayuda. Buenos Aires: Alma Lepik.

___, (2006). El intercambio. Espala: Rigden Institut Gestalt.

___, (2007). Felicidad que permanece. España: Rigden Institut Gestalt.

___, (2009). El amor del espíritu. Un estado del ser. España: Rigden Institut Gestalt.

___, (2011). Del cielo que lleva a la enfermedad y la tierra que sana. Versión fotocopiada.

___, (2011). Orden y Amor. El orden viene primero luego el amor. Una reseña. Buenos Aires: Alma Lepik. Colección Nuevas Comprensiones.

___, y Bolzmann, Tiiu (2006). Imágenes que solucionan. Taller de Constelaciones Familiares. Trabajo terapéutico sistémico. Argentina: Alma Lepik.

___, y Hövel Gabriel ten (2004). Reconocer lo que es. Conversaciones sobre implicaciones y desenlaces logrados. España: Herder.

___, y München, Martin Gannot (2005). Anfang und Ursprung (Inicio y Orden). Revista No. 1: Praxis der Systemaufstellung, Alemania: Internationale Arbeitsgemeinschaft Systemiche Losungen.

___, y Hövel, Gabriela ten (2006). Un largo camino. Argentina: Alma Lepik.

___, y Olvera Angélica (2010). Inteligencia transgeneracional. Sanando las heridas del pasado. Constelaciones familiares. México: Editorial Grupo CUDEC.

Maturana Romesín, Humberto y Verden-Zöler, Gerda (2002). Biología del amor. En: Transformación en la convivencia, Santiago de Chile: Dolmen Ediciones, pp. 215-228.

Maturana Romesín, Humberto (2002). Transformación en la convivencia, Santiago de Chile: Dolmen Ediciones.

Quevedo Orozco, Lourdes de (2012). La mirada filosófica en el método de Bert Hellinger. Tesis de Maestría. México: Instituto de Estudios Superiores Sowelu.

___,  (2017). Constelaciones Familiares y educación integral: mirar para liberar. México: UPN.

Wilber, Ken (1984). La conciencia sin fronteras. Aproximaciones de   Oriente y Occidente al crecimiento personal. Argentina: Editorial Kairós.

 


 
[1] Maestra en Soluciones Sistémicas Sociales por el Instituto de Estudios Superiores Sowelu.
Maestra en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
Especialidad en Psicoterapia Corporal por el Centro de Constelaciones Familiares Sowelu.
Certificación en Formación Internacional Trabajo con Trauma por el Arizona Center for Social Trauma y el Centro de Constelaciones Familiares Sowelu.
Diplomado en Terapia Corporal y Configuraciones Sistémicas. Sowelu
Docente de la Universidad Pedagógica Nacional, México.
Docente de la Maestría en Soluciones Sistémicas Sociales del Instituto de Estudios Superiores Sowelu.
Docente del entrenamiento en Constelaciones Familiares en Sowelu.
 

 

 

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